APÉNDICE

La APENDICITIS, es la inflamación del apéndice vermiforme, y la patología quirúrgica de emergencia, más frecuente en el mundo. El pronóstico de los pacientes con apendicitis aguda es bastante bueno si se realiza el diagnóstico y el tratamiento temprano de dicha patología. Ocurre más frecuentemente entre la edad de 10 a los 19 años. El síntoma más característico de la enfermedad es el dolor. Clásicamente el dolor es de inicio difuso e insidioso en todo el abdomen con predominio a nivel de abdomen superior, imitando un cuadro de infección gastrointestinal, horas después el dolor se localiza a nivel del cuadrante inferior derecho del abdomen y se puede acompañar de falta de apetito, náuseas y/o vómitos. El dolor se exacerba progresivamente y aparece la fiebre, lo cual dá el indicio de una fase complicada de la enfermedad (necrosis y/o perforación del apéndice) lo cual debe evitarse, administrando medicamentos para dolor (analgésicos y/o antiespasmódico) y realizando consulta temprana con un médico de preferencia con especialidad en cirugía digestiva. El diagnóstico se efectúa realizando una minuciosa historia de la enfermedad, exámen físico, estudios de laboratorio en sangre y orina y de considerarse necesario especialmente en mujeres un ultrasonido de abdomen y tomografía de abdomen con medio de contraste intravenoso.

El PRONOSTICO de esta condición es bueno si el diagnóstico y el tratamiento se realizan de manera oportuna; retornando el paciente en pocos días a su vida normal sin ninguna secuela. La mortalidad se eleva si hay retraso en el diagnóstico y/o manejo, puesto que favorece la presentación de apendicitis perforada con subsecuente peritonitis localiza en el mejor de los casos y/o generalizada que generan compromiso sistémico, llevando al paciente a un cuadro de sepsis con altas probabilidades de complicaciones y mortalidad.

La cirugía para la Apendicitis Aguda puede realizarse tradicionalmente a través de una incisión de aproximadamente 10 cms en el abdomen bajo derecho o a través de la CIRUGIA MINI-LAPAROSCOPICA (www.cirugiamini.com), realizando una incisión umbilical de 10 mm y 2 incisiones de 3 mm, lo cual beneficia al paciente con incisiones mínimas (3 mm), menor dolor postoperatorio inmediato y mediato, rápida recuperación a corto y mediano plazo, temprana reincorporación a sus labores (hasta antes de 10 días) y estéticamente cicatrices casi imperceptibles.